Biografías
Linus Carl Pauling

Linus Carl PaulingLinus Pauling fue una de las personalidades más brillantes y una de las mentes más preclaras de la ciencia del siglo XX, cuyas aportaciones a la química fueron revolucionarias.

 Pauling nació el 28 de febrero de 1901 en Portland (Oregón, EE UU) y falleció el 19 de agosto de 1994 en Sur Grande, (California, EE UU). Se licenció 1922 en ingeniería química en la Universidad Agrícola del Estado de Oregón (ahora Universidad del Estado de Oregón) en Corvallis, doctorándose en química física en 1925 en el California Institute of Technology (Caltech) en Pasadena. Durante dos años como becario postdoctoral, trabajó en Europa en los laboratorios de los científicos de mayor prestigio: con Arnold Sommerfeld en Munich, Niels Bohr en Copenhague, Erwin Schrödinger en Zurich, y Sir William Henry Bragg en Londres. En 1927 volvió al Caltech en calidad de profesor ayudante de química, convirtiéndose en catedrático en 1931 y director de los laboratorios Crellin de química entre 1936 y 1958. Los intereses científicos de Pauling fueron muy variados, tal fue su fascinación por la Ciencia: mecánica cuántica, cristalografía, mineralogía, química estructural, anestesia, inmunología, medicina y evolución.

Su contribución a la química se centró en multitud de aspectos de la estructura molecular, abarcando desde las moléculas simples a la complejidad de las proteínas. Fue uno de los pioneros en la aplicación de los principios de la mecánica cuántica y la difracción con rayos X a la estructura de las moléculas lo que le permitió calcular las distancias interatómicas y los ángulos entre los distintos enlaces químicos, analizando la influencia de los efectos magnéticos y térmicos en la formación de los compuestos, y relacionando esos parámetros experimentales con las características estructurales y la interacción entre las moléculas. Para explicar la equivalencia de los cuatro enlaces alrededor del átomo de carbono, introdujo el concepto de los orbitales híbridos, en los cuales los electrones orbitales son propulsados desde sus posiciones originales por la repulsión mutua electrostática. Reconoció la presencia de orbitales híbridos en la coordinación de iones o de grupos de iones en una disposición geométrica definida sobre un ion central. Su teoría de la valencia (positiva y negativa) dirigida, es decir, la capacidad de un átomo para combinarse con otros átomos, fue una consecuencia lógica de sus tempranas investigaciones, al igual que el carácter iónico parcial de los enlaces covalentes (átomos que compartían electrones). Su concepto empírico de electronegatividad como energía de atracción de los electrones en un enlace covalente, resultó útil en la clarificación posterior de estos problemas. Introdujo la noción de híbridos de resonancia según la cual la estructura verdadera de una molécula se concibe como un estado intermedio o de transición entre dos o más estructuras. Las ideas sobre el enlace químico fueron desarrolladas en una serie de artículos publicados en sus inicios como investigador y recogidas en su libro inmortal La naturaleza del enlace químico y la estructura de las moléculas y cristales  (1939), fruto de un conjunto de conferencias que impartió en 1937 y 1938, ejerciendo esta obra una considerable influencia durante todo el siglo XX.

En 1934 Pauling comenzó a analizar la estructura molecular de las proteínas. Sus análisis sobre la susceptibilidad magnética de la molécula de hemoglobina (la proteína roja de las células rojas de la sangre o hematíes) durante la oxigenación, inauguraron una serie de estudios que le llevaron a formular una teoría de las proteínas nativas Linus Pauling portando una maqueta de su famosa estructura helicoidad(proteínas naturales funcionalmente activas tal como se encuentran en los organismos vivos). Se interesó en las proteínas implicadas en las reacciones inmunológicas y en 1940, junto a un biólogo alemán llamado Max Delbruck, desarrolló el concepto fundamental de la complementariedad molecular en las reacciones específicas antígeno-anticuerpo. Reconoció la importancia de la participación del hidrógeno en la estructura de las proteínas y en las interacciones entre las macromoléculas, preparando el camino para la propuesta por Watson y Crick de un modelo tridimensional para la macromolécula de ácido desoxirribonucleico (DNA). Su colaboración con un químico americano, Robert B. Corey, en el estudio de la estructura de los aminoácidos y los polipéptidos le permitió reconocer que ciertas proteínas exhiben estructuras helicoidales en su plegamiento espacial.

Postuló que esta deformidad de la célula se debería a un defecto genético asociado a la formación de la hemoglobina. Sus estudios demostraron que este “efecto falciforme” desaparecía con la presencia del oxígeno en la sangre arterial. También desarrolló un modelo molecular para la explicación de la anestesia, y en 1965 propuso una teoría del núcleo atómico.

Tras el desarrollo de las armas nucleares, Pauling llegó a cuestionar seriamente los peligros potenciales de la exposición a la radiación asociados a las pruebas nucleares. En enero de 1958 presentó en los Naciones Unidas una petición firmada por 11.021 científicos en contra de los ensayos con armas nucleares. Profesor honorario en 1974 del departamento de química de la Universidad de Stanford en California. En 1973 fundó el instituto de ciencia y medicina que lleva su nombre para estudiar la prevención y el tratamiento de las enfermedades mediante dosis óptimas de vitaminas y minerales (6 a 18 gramos de vitamina C). Su teoría sobre la vitamina C y la terapia nutricional, que desarrolló en su libro Vitamina C y Resfriado Común (1970), provocó mucha controversia en la comunidad médica. Recibió el Premio Nobel de Química en 1954 y el de la Paz en 1962, este último en reconocimiento a sus campañas en contra de los ensayos con armas nucleares y a favor de la paz mundial.

Además de recibir dos premios Nobel, Pauling fue reconocido internacionalmente en los círculos científicos y pacifistas. Su éxito profesional se basó en su sagacidad como investigador, su extraordinaria capacidad para establecer correlaciones e inferencias lógicas, recurriendo asiduamente al empleo de las conjeturas intuitivas cimentadas en una memoria prodigiosa (lo que en conjunto el propio Pauling denominaba método estocástico). Sus ideas aunque brillantes no fueron siempre acertadas, pero estimularon enormemente la discusión y el debate científicos, catapultando  el desarrollo de la físico-química y la biomedicina hasta límites insospechados.

 

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